La ruta que aquí se propone tiene como protagonista a Joan Miró y su vínculo con la ciudad de Barcelona.
La panorámica que da imagen a la ruta nos remite a una performance creativa que Miró hizo en 1969 en los cristales del edificio del COAC y que hoy podemos conocer gracias a la filmación que hizo Pere Portabella. El hecho de que Miró estuviera rodeado por la ciudadanía de Barcelona mientras creaba y destruía su obra sobre los cristales del COAC evidencia que su conexión con la ciudad fue muy potente. Por suerte, son muchos los sitios que permiten ir detrás de sus pasos y conocer su vínculo emocional con Barcelona.
El punto de partida es la terminal 2B del aeropuerto de El Prat, donde se encuentra el gran mural cerámico de Joan Miró y Josep Llorens i Artigas en una de las paredes exteriores del edificio. Se trata de un ejemplo de obra monumental, de 10 metros de altura por 50 metros de largo, y es uno de los cuatro regalos que Miró quiso hacer en la capital catalana. Con este, el artista quería dar la bienvenida a todo el que llegara por el aire.
A continuación, y atravesando la montaña de Montjuïc, hay dos paradas de peregrinación mironiana. Por un lado, y con vistas al mar, el cementerio de Montjuïc, donde se encuentra el nicho familiar en el que se encuentran los restos del artista; el panteón fue diseñado por el arquitecto modernista Antoni Vila i Palmés. Por otra parte, y rodeada de jardines y árboles, se encuentra la Fundació Joan Miró, diseñada por el arquitecto y amigo de Miró Josep Lluís Sert. Se trata del centro de referencia de la obra del artista y es el máximo exponente de su generosidad hacia Barcelona, porque la Fundació, para quien no lo sepa, fue también un regalo de Miró.
La ruta continúa en el parque del Escorxador, actual parque de Joan Miró, donde se encuentra otro de sus regalos, la escultura Mujer y pájaro. Hecha en colaboración con Joan Gardy Artigas, da la bienvenida a todo el que llega por carretera.
El último regalo de Miró, y con el que quería dar la bienvenida a todo el que llegara por mar, es el mosaico del Pla de l’Os, situado en una de las vías neurálgicas del centro de la ciudad, las Ramblas. Muy cerca se encuentra el Passatge del Crèdit, donde, en el núm. 4, nació Miró el 20 de abril de 1893.
El artista catalán e internacional también tiene obra en otros museos de Barcelona, como el Museu del Disseny, último punto de la ruta, donde se conserva una colección de cerámicas que realizó con la colaboración de Joan Gardy Artigas.









