El agua ha sido fundamental para la evolución de las ciudades tanto desde el punto de vista arquitectónico como histórico y cultural. En un contexto de cambio climático y graves problemas de sequía, es más crucial que nunca concienciar sobre el valor del agua y la importancia del patrimonio que ha generado.
Desde la fundación de las primeras ciudades, la relación entre agua y vida urbana ha sido determinante. En Barcelona, la acequia Comtal, de 14,5 kilómetros de longitud, es el ejemplo más notable. Este canal abasteció a la ciudad de agua desde el siglo X hasta el XX, y se utilizó para regar, hacer funcionar molinos y, más adelante, abastecer a las industrias textiles de Sant Andreu. La acequia Comtal ilustra el desarrollo social y económico de Barcelona durante mil años y, hoy en día, todavía aporta un valor medioambiental a los barrios por donde pasa.
Durante la Revolución Industrial, la Ciudad Condal experimentó un crecimiento demográfico y urbanístico sin precedentes. Esto llevó a la construcción de varias torres de agua y depósitos, algunos de los cuales se convirtieron en iconos de la obra civil. Por ejemplo, la Torre de las Aguas del Eixample, obra de Josep Oriol Mestres, inaugurada en 1867, o la Torre de las Aguas del Besòs, construida entre 1880 y 1882 por Pere Falqués.
Otra tipología destacada del patrimonio del agua son los depósitos, entre los que destacan el Depósito del Rey Martí, antiguo depósito de retención de agua en la antigua finca de la torre y viaducto de Bellesguard, y el Depósito de las Aguas de la Ciutadella, proyectado por Josep Fontserè en el año 1874, destinado. Aunque estos espacios tan singulares han perdido su función original, con las intervenciones de los arquitectos Archikubik y Clotet & Paricio, respectivamente, se ha logrado darles una nueva vida y un nuevo uso para la ciudad.
Este extenso recorrido por Barcelona ilustra cómo la arquitectura del agua contribuye al mismo tiempo al patrimonio cultural y a los retos ambientales actuales, y es uno de los tesoros de la ciudad a preservar y potenciar.









