El itinerario propone el reconocimiento de las obras de Josep Maria Pericas i Morros construidas entre 1906 y 1933 en la ciudad de Vic, en su triple condición de arquitecto municipal, arquitecto diocesano de Vic y arquitecto liberal.
De su primera etapa de arquitecto municipal (1916-1923) se ha incluido el cierre de la Lonja del Trigo (1922) del Ayuntamiento y la nueva farmacia del Hospital de la Santa Creu. De la segunda etapa municipal, en el período republicano, los grupos escolares de Sant Miquel dels Sants (1932) y Jaume Balmes (1933) son las obras más representativas con las que Pericas sigue las corrientes europeas fijadas por la escuela de Dessau, mostrando una evolución hacia la simplificación de los volúmenes y los elementos decorativos.
Como arquitecto diocesano, es autor de obras como la tribuna del Palacio Episcopal (1915) y el convento de las Hermanas Josefinas (1928). De esta segunda, los elementos más significativos son el claustro, refectorio y capilla de la primera planta; la iglesia está abierta a la ciudad, con acceso independiente desde la calle.
En la ampliación del convento de la Mercè (1929) destaca la torre-campanario de piedra, con una cubierta a dos vertientes, un formalismo muy propio del arquitecto. Finalmente, una pequeña joya, la capilla de la Virgen del Carmen de la Torre d’en Franch (1926), estructura de una sola nave, con la cubierta cónica y una torre-campanario cilíndrica.
De las obras como arquitecto liberal hemos seleccionado la antigua central térmica (1911) para la generación de electricidad, ejemplo muy cercano a las primeras experiencias de la arquitectura industrial alemana y que el arquitecto conocía de sus viajes a Darmstadt, Hamburgo y Viena, y también sus primeras obras para clientes privados: la casa de Annita Colomer (1907), la reforma de la Casa Bayés (1907) y la casa Puig (1917). En las dos primeras, es patente la búsqueda de un estilo propio con influencias de las corrientes europeas del momento: Voysey y Mackintosh en Escocia, o los austríacos de la Sezession vienesa representada por Wagner, Olbrich y, posteriormente, Loos. Fachadas planas, geometrización, orden y uso de la cerámica vidriada combinada con estuco.
La casa de Annita Colomer es el resultado de la reforma de dos casas existentes, con la unificación de las fachadas a partir de una torre que sobresale del resto de la construcción, un recurso que denota el interés por las construcciones medievales y que el arquitecto utiliza sistemáticamente en muchas de sus obras.
La reforma de la casa del Dr. Candi Bayés se limita al consultorio de la planta baja y, de forma parcial, a la vivienda situada en la planta primera. Es interesante la apertura de tres ventanas geminadas protegidas con rejas de forja de motivos florales y naturalistas, que se reflejan en las vidrieras interiores.
La casa Puig, edificio de viviendas en la calle Verdaguer, es una obra de simetría contundente y composición clásica. Un zócalo de piedra con una puerta de entrada de influencia románica y un remate que sobresale del plano de la cubierta a modo de frontón sobre el eje de simetría central. Las tribunas, trabajadas según tres planos, denotan una clara referencia germánica. La fachada revestida de estuco de color ocre se adecua a la proporción decreciente de las aperturas enmarcadas con motivos esgrafiados, recurso propio de la arquitectura barroca tradicional.









